Aquí hay unas cuantas fotos de las maquetas en el metro...
Ahora...
Nueva España...
Época precolombina...
La Acequia Real era la más importante, conectaba a la ciudad con Xochimilco, en donde se producían la mayor parte de los alimentos. Las trajineras llegaban hasta un costado de la Plaza de Armas, en donde estaban los mercados, y ahí descargaban sus mercancías: frutas, vegetales, maíz y flores. La acequia real entraba a la plaza por la calle que hoy se llama Corregidora y en tiempos del virreinato se conocía como de Meleros o de la Acequia.
Según la mitología Mexica allí se llevo a cabo la batalla entre la Coyolxauhqui y su hermano Huitzilopochtli, era la hija mayor de la Coatlicue, que un día quedo embarazada por una pluma que cayó del cielo. Al saberlo, la Coyolxauhqui se enojo mucho con ella y decidió matarla, los 400 Huitznahua juntos fueron a atacar a su madre, pero cuando llegaron a la punta del cerro Coatlicue dio a luz a Hiutzilopochtli que nació armado como un terrible guerrero con la serpiente de fuego llamada "Xiuhcoatl" que era el arma más terrible y mortal que existía y el que era tan valiente mato a todos sus hermanos. Después peleo con Coyolxauhqui, la mutiló y después lanzo a Coyolxauhqui por la ladera del cerro donde quedo tirada. Desde entonces Huitzilopochtli se convirtió en el dios principal de los Mexicas.
Cuando la ciudad de México-Tenochtitlan estaba recién fundada, los Mexicas eran un pueblo pobre y su templo era muy pequeño y humilde hecho de adobe y no muy alto y encima de ellos los adoratorios de Huitzilopochtli y Tlaloc, llamados Teocallis y eran atendidos por un sacerdote cada uno. Cuando los Mexicas hicieron sus conquistas y su riqueza fue incrementando lo primero que hicieron fue agrandar el Coatepec, construyendo una pirámide más grande y los Teocallis de los dioses más lujosos. Así lo hicieron 7 veces, hasta que el templo quedo realmente inmenso. La gran pirámide llegaba a guardar en su interior todas las etapas constructivas anteriores. En su cumbre existían los famosos braseros humeantes los cuales nunca se apagaban. Este recinto ceremonial quedo como el centro fundamental y la ciudad quedaba orientado hacia los rumbos del universo.